Contexto

Santa Cruz de la Sierra es una ciudad de más de un millón y medio de habitantes, que crece a más del 5% anual. La composición de los migrantes, principal factor de este importante crecimiento, es muy diversa: provienen de zonas rurales y urbanas; del departamento de Santa Cruz, del resto del país, y del extranjero; de distintos niveles socioeconómicos y con bagajes culturales muy variados.

Este rápido crecimiento demográfico tiene efectos, tanto sobre la población originaria, como sobre los migrantes. Por un lado, la exposición de la sociedad cruceña a tal variedad, cantidad e intensidad de estímulos, obliga a una readecuación de sus costumbres, pautas de convivencia y modos de relacionarse. Sin embargo, el ritmo acelerado de los cambios no da tiempo para una readecuación positiva, lo que ha provocado mas bien un retraimiento de los cruceños, una pérdida paulatina de su sentido de pertenencia y de apego hacia su ciudad y una fuerte crisis de identidad, puesto que se han ido perdiendo las estrategias de adaptación e integración al medio (expresadas en costumbres, hábitos alimenticios, formas de construir la vivienda, modos de relacionarse, y otros) que se originaron en función de las características del medio en que se vivía.

Por otro lado, gran Santa Cruz hace pocos añosparte de la población que hoy vive en Santa Cruz, tiene un cercano origen campesino y provincial, y de las aproximadamente 40.000 personas que llegan a la ciudad cada año, por lo menos la mitad proviene del campo, con el rFoto: Ivana Fuxesultado de que no posee las destrezas urbanas que le permiten aprovechar las oportunidades que le ofrece la ciudad, por lo que ésta se le torna agresiva y exigente. Como consecuencia, dicha población, preocupada de su supervivencia, no desarrolla un sentido de pertenencia con su nuevo espacio, ni logra una identificación con el lugar, percibiéndolo como ajeno.

Como resultado, tenemos que cada cual (cruceños y migrantes) empieza a velar por lo suyo, a mirar con desconfianza a quienes son distintos y a vivir la “cultura del atajo”, donde prima una racionalidad utilitarista basada en la lógica de la oportunidad. Además, el control social se hace escaso, pues nadie cuida ni protege lo que no considera suyo.

Vive la Ciudad, foto de Andres Unterladstaetter.La sumatoria de desconocimiento en torno a las herramientas básicas para manejarse en la ciudad, ignorancia en torno a los derechos y deberes ciudadanos, pérdida paulatina (o ausencia) del sentido de pertenencia, crea una ciudad como la nuestra de hoy en día: con malas condiciones de salubridad, sin respeto por las normas de tránsito, con grandes poblaciones a las que se vulneran sus derechos, con descuido y agresión a las áreas verdes y al mobiliario urbano, sin respeto por el medio ambiente, sin control social. Estos efectos no son atribuibles a un solo sector de la sociedad, sino más bien a todos.

Seguir leyendo

0 Responses to “Contexto”


  • No Comments

Leave a Reply