Antecedentes del PPFC

ANTECEDENTES DEL PROGRAMA PERMANENTE DE FORMACIÓN CIUDADANA:
UNA PROPUESTA DESDE LA SOCIEDAD CIVIL

La formación ciudadana es un complejo proceso de adquisición de destrezas para desarrollar las propias potencialidades como persona en un contexto urbano, y lograr una convivencia respetuosa y armónica con los demás y con el medio ambiente.

La formación ciudadana es un proceso activo de educación que tiene como fin alcanzar una cultura ciudadana, entendida como un conjunto de costumbres, comportamientos y reglas mínimas compartidas que generan sentido de pertenencia, facilitan la convivencia urbana y conducen al respeto del patrimonio común y al reconocimiento y ejercicio de los derechos y deberes ciudadanos (Velásquez, 2003).

La idea de una campaña sistemática y permanente de formación ciudadana no es nueva en Santa Cruz. Ya en el Plan de Desarrollo Urbano realizado en 1993 para el Gobierno Municipal, se señala la importancia de que los habitantes de la ciudad conozcan los derechos ciudadanos expresados en la Constitución Política del Estado y en la Ley Orgánica de Municipalidades para lograr una comunidad actuante. Para ello, este Plan propuso el desarrollo de programas planificados y sistemáticos a través de los medios de comunicación social, así como un programa de información en los centros polivalentes, entre otras cosas acerca de los servicios ofrecidos por el Gobierno Municipal y las formas de acceder a ellos.

El interés y la preocupación por la formación ciudadana resurge de manera explícita en el Primer Foro Urbano de Santa Cruz, realizado en junio de 1999 y organizado por CEDURE. En este foro participaron más de 30 instituciones de la sociedad civil, preocupadas por el desarrollo de la ciudad y de su población. Entre éstas figuran por ejemplo, las cooperativas de servicios públicos, colegios profesionales, federaciones, sindicatos, instituciones públicas locales, universidades, ONGs y otras. Las comisiones discutieron y reflexionaron en base a documentos elaborados por profesionales especializados, trabajo promovido por CEDURE. En varias de las comisiones de trabajo de este foro, así como desde distintas formaciones profesionales y técnicas, y desde los diversos ámbitos laborales, se planteó la necesidad de formación del ciudadano en las áreas de medio ambiente (tratamiento de la basura, reciclaje, etc.), hábitat (autoconstrucción con materiales locales y de manera adecuada al clima), tráfico y transporte, educación vial, educación en salud (nutrición, desarrollo infantil) y otros tantos temas de relevancia.

En base a la discusión de este tema, las instituciones y actores sociales que formaron parte del foro estuvieron de acuerdo en plantear como recomendación el impulsar la formación ciudadana permanente, que incorpore a varias organizaciones relacionadas a los temas citados, con el fin de promover una cultura ciudadana. El informe final propone:

Promover la creación de una unidad de formación ciudadana, descentralizada y al margen de las presiones políticas y con la participación de la sociedad civil, que concentre todas las campañas de formación y educación ciudadana y que esté en manos de expertos. Los principales temas serían la salud, la seguridad vial, la autoconstrucción, el medio ambiente, la nutrición, etc.” .

A partir de un convenio de cooperación con CEDURE, la Universidad de Toronto aportó a esta inquietud con un trabajo realizado por un profesional canadiense, que profundizó acerca de los temas relevantes para la formación ciudadana. El licenciado Joshua Tabah, al reflexionar acerca de qué es ser ciudadano, concluyó que es contar con la información básica que permite vivir en una ciudad de una manera saludable y sostenible. Dadas las condiciones de pobreza, migración rural y las altas tasas de crecimiento, las personas cuentan con bajos niveles del conocimiento básico necesario para vivir mejor con lo que se tiene, por lo que el tráfico se torna peligroso, la basura llena la ciudad, hay una alta persistencia de enfermedades fácilmente evitables, las casas están mal construidas y sobre terrenos ilegales, entre los temas más urgentes identificados por Tabah.

Sin pretender sustituir los programas de desarrollo humano e infraestructura, la formación ciudadana se torna en un elemento central para mejorar las condiciones de vida de las personas, puesto que permite aprovechar los recursos que ofrece la ciudad, manteniendo el respeto hacia la misma y hacia el resto de los ciudadanos. Entre estos recursos están también el talento y la creatividad de las personas, lo que será un medio importante de transmisión de conocimientos.

El profesional que desarrolló este trabajo indagó, a partir de entrevistas con informantes clave, cuáles eran las temáticas en las que la población cruceña era más vulnerable. Emergieron los siguientes ámbitos, sistematizados por el autor:

  • salud y alimentación: costumbres alimentarias, higiene, anticonceptivos, sistema de salud;
  • hábitat y medio ambiente: autoconstrucción, reglas para la construcción e importancia del medio ambiente;
  • cultura y ocio: opciones de recreación, actividades culturales accesibles, rescate de la cultura tradicional, espacios públicos;
  • participación cívica: leyes de participación, protección de la manipulación política, proceso electoral, organizaciones locales;
  • tráfico y transporte: normas, seguridad vial, sistema de transporte público;
  • seguridad ciudadana: delincuencia, abuso de drogas y alcohol, rol de la Policía;
  • empleo: programas de capacitación laboral.

Además de las iniciativas citadas, en febrero de 2001 se llevó a cabo el III Foro Urbano, con la participación de 144 personas, entre particulares y representantes de instituciones. En este foro, la demanda de formación ciudadana persistió con el acuerdo de todas las instituciones de la sociedad civil que estuvieron presentes. Como uno de los resultados del foro, se propuso crear una Unidad Permanente de Formación Ciudadana, con la participación de organizaciones vinculadas con la ciudad. Con ello, se pretende sistematizar el aprendizaje y ejercicio de la ciudadanía de los habitantes de Santa Cruz, principalmente en base al conocimiento de sus derechos y deberes ciudadanos, aunque también en función a temas vinculados al medio ambiente, seguridad vial, autoconstrucción y otros. Para ello, el III Foro asignó a CEDURE la tarea de promover y coordinar el proyecto.

En el IV Foro Urbano, realizado en octubre de 2002, CEDURE contaba ya con un Programa Permanente de Formación Ciudadana, con varias campañas diseñadas. Este material se presentó para su discusión y los participantes hicieron valiosos aportes.

La formación ciudadana es un requisito para hablar de una verdadera democracia. Ser ciudadano exige un mínimo de manejo de los conocimientos básicos. Permite exigir los propios derechos y cumplir de manera consciente y voluntaria con los deberes. A través del proyecto de Formación Ciudadana se busca contar con una población más conocedora, más integrada a su medio, tolerante, con un mayor sentido de pertenencia, identidad y responsabilidad, y con la capacidad de incidir positivamente en sus condiciones de vida. Además, tener la capacidad de dignificar las propias condiciones de vida y las de su familia, es un factor que promueve la autoestima. Es decir, lo que buscamos es trabajar hacia una cultura ciudadana.

El vacío existente en relación a la formación ciudadana, que ninguna institución cubre de manera explícita y sistemática, hace que esta iniciativa sea de vital importancia y se pueda considerar como un proyecto largamente madurado en la sociedad civil. No nos referimos solamente a campañas de información o de capacitación, dirigidas a sectores populares, sino a estrategias comunicacionales que sensibilicen y concienticen acerca de lo que es ser ciudadano, construyan o recuperen el sentido de pertenencia, promuevan una convivencia respetuosa con los demás y con el propio espacio urbano, ayuden a reafirmar la identidad y la cultura locales. Y esto es pertinente para todos los habitantes de la ciudad y no sólo para algunos sectores.

En una ciudad multicultural, de rápido crecimiento y con altas tasas de migración, el tema de la identidad cultural no puede ser soslayado. Por eso, consideramos fundamental que el Programa Permanente de Formación Ciudadana estructure su estrategia comunicacional apoyándose en -y apoyando a- artistas y creadores locales, pues el arte es una vía privilegiada de expresión y de construcción de identidades colectivas, permite recoger y representar la idiosincrasia, los valores y realidades locales, lo cual dignifica y refuerza la autoestima de las personas.

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